Elaboran un Manual de buenas prácticas para el rescate de flora nativa
- 13 jul 2025
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Proyecto Re Estepa
Con el fin de revalorizar, rescatar y restaurar la flora nativa de la ciudad y sus
alrededores, la Asociación Ambiente Sur implementa el Proyecto Re Estepa. La
propuesta es crear un circuito de revalorización y reintegración al ambiente
mediante la aplicación de un protocolo de extracción de las especies nativas que
se recuperan de los sitios de desmontes, de espacios donde se realiza la
extracción de material de construcción, como canteras, y de terrenos destinados
a la construcción de obras e infraestructuras en los cuales se han hecho
limpiezas y remoción de vegetación.
Para esto, la Asociación organiza talleres, charlas y confección de materiales sobre la importancia y posibilidades de rescatar la flora nativa, elaborando un circuito de aplicación de un protocolo de extracción y rescate de vegetación nativa en los casos de terrenos y diversos sitios donde el desmonte o limpieza es ineludible para concretar las obras. Un ejemplo virtuoso de este tipo de casos fue el trabajo conjunto realizado por reparticiones de la Municipalidad de Río Gallegos y la Asociación ante el avance de la obra de la nueva terminal de Río Gallegos que requirió el desmonte de un sector en el cual se trabajó previamente para el rescate de la flora nativa con el propósito de transplantarla posteriormente al Jardín de Nativas del Centro de Interpretación “Estuario del río Gallegos”, viveros y jardines.
La estepa patagónica austral es una ecorregión de características áridas y semiáridas que presenta una altísima biodiversidad. Una de las principales causas de pérdida de biodiversidad en todo el mundo son las especies exóticas invasoras.
Por eso, para preservar un ambiente es tan trascendente conservar la flora nativa. Entre los beneficios que nos brindan estas especies está que, al haber coevolucionado con el ecosistema que integran, en tiempo de escasez hídrica demandan menos agua que una planta exótica.

La extracción de plantas nativas para su rescate de sitios de desmonte debe cumplir un estricto protocolo para asegurar su éxito.
Otras de sus características es que las especies nativas generalmente no requieren mucho mantenimiento en materia de podas, preparado de sustrato y
desmalezamiento.
Asimismo, y no menos importante, no necesitan agroquímicos mientras que muchas especies exóticas, para lucir un follaje espléndido, floraciones y garantizar su crecimiento, precisan del uso de agroquímicos o enriquecimiento del sustrato.
Finalmente, las nativas tienen relaciones interespecíficas con una gran cantidad de animales, desde insectos hasta aves. El incorporar estas plantas a los jardines
representa un posible atractivo para muchas especies que en las ciudades cuesta que se vean, por no tener las plantas con las cuales coevolucionaron.

La extracción y el rescate de la flora nativa no es algo sencillo sino que deben considerarse aspectos como el tipo de suelo, planta y sistema radicular de la misma.
Un protocolo de extracción para el rescate de plantas nativas
Como parte del Proyecto Re Estepa, la Asociación Ambiente Sur junto a la ONG
Estepa Viva de la ciudad de Rio Grande, Tierra del Fuego, elaboran un Manual de
Buenas de Prácticas para la correcta extracción de plantas nativas y su posterior
traslado y transplante.
Es importante destacar que el protocolo de extracción, que requiere de una
minuciosa planificación previa que asegure el éxito y la viabilidad del mismo,
sólo se aplicará en los casos donde por diversas razones, el desmonte de un
sitio urbano haya sido inevitable.
La extracción y, sobre todo, el rescate de la flora nativa, no es algo sencillo sino que deben considerarse varios aspectos, tales como: el terreno, la especie y época del año; las condiciones climáticas locales (temperatura, precipitaciones, humedad y viento); previo a la recolección, se recomienda realizar un inventario de las plantas registradas in situ, ya que las especies que más abundan en el paisaje local pueden ser las más útiles para campañas de restauración, y aspectos específicos del ciclo biológico de las especies presentes, como época de enraizamiento, floración y semillazón. Desestimar estas prevenciones puede ocasionar que la extracción tenga una baja viabilidad y fracase en el rescate.
Para la extracción en sí se debe conocer la textura del suelo para elegir la técnica
adecuada de extracción y atender los requerimientos de las plantas. La técnica de extracción varía según tipo de suelo, planta y sistema radicular de la misma. Para que un trasplante tenga éxito es necesario incluir la mayor parte del sistema de raíces a la hora de extraerlas y humedecer previamente el suelo.
Posteriormente, para almacenar y transportar las plantas extraídas, se las lleva en recipientes o bolsas de arpillera y/o de plástico negra. La etapa final es el transplante.
Si se destinan a un vivero o a un jardín, previamente se deben considerar las
necesidades de las plantas en términos de luz solar, tipo de suelo y espacio requerido.
SNC-13/07/25




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